El libro sobre Apple que no mira a Jobs

Edición electrónica del libro (Sudamericana)Publicaro en Yahoo Noticias

Leandro Zanoni se cargó una tarea difícil al hombro: contar la historia de Apple sin centrarse en Steve Jobs. Con su muerte en octubre de 2011, el creador de la competencia de Microsoft disparó una infinidad de artículos, documentales, libros y programas dedicados a su figura. Pero la compañía fue mucho más que una persona, indudablemente brillante: detrás de esa manzana hay una serie de personajes, hechos y paradigmas que explican el suceso. Aquí, el autor del libro nos cuenta algunos detalles.
Y un detalle que no nos pareció menor: el libro está, completo, para bajar en versión e-book. Ya lleva más de 20 mil descargas. Si lo querés leer, hacé clic acá para descargarlo.

—Tu idea fue explicar el fenómeno Apple desligado de Jobs. ¿Por qué?

—Cuando Jobs murió, los medios exageraron un poco su incidencia en Apple y en la industria. No es que no haya sido fundamental e importante, pero lo que sostengo es que Apple trasciende su figura. Mi intención fue correr a Jobs del centro de la escena. Explicar el éxito actual de Apple desde diez claves donde sólo una es la persona de Jobs, pero el resto de las nueve van desde la particular comunicación de Apple, las tiendas, su historia, sus productos y por supuesto, su diseño. Es imposible que una sola persona haya logrado convertir a una empresa en la número uno. Y en el libro explico cómo fue que Apple se convirtió en lo que es actualmente.

Zanoni, autor de eblog.com.ar—¿Cuáles son los nombres que subyacen a los inicios del fenómeno?

—Wosniak debe ser uno de los nombres más importantes. Fue clave en los inicios de la empresa, sobre todo en la fabricación de la Apple II en 1977, un modelo que revolucionó la informática y logró que la gente común se familiarice con el uso de las computadoras.  Si bien hay muchas personas que fueron clave, nombraría a Johny Ive, el jefe actual de diseño y también a quienes formaron el equipo de la Macintosh en 1983. No podría destacar a algún otro porque caería en la tentación de nombrar a los 16 que elegí para el libro.

—¿Qué aportes creés que le ha hecho Mac a la cultura?

—Apple trasciende sus productos y genera cultura y sentido, tanto en sus usuarios como también en los que no lo son, que miran a la marca y a sus productos con cierta admiración. También modifica a las demás empresas competidoras, ya que en muchos casos diseñan sus productos a partir de lo que Apple lanza al mercado. Así ocurrió con el iPhone y ahora con las tablets. Y en el caso de la MacBook Air se ve muy claro, porque ahora Intel está apostando fuerte a sus “ultrabooks”, con más de diez fabricantes como Lenovo y Asus, que lanzaron sus modelos delgados de portátiles.

—En el libro contás que muchas personas ven a Mac como una filosofía de vida. ¿Cuáles serían las notas distintivas de esa filosofía?

—Tiene que ver con grandes productos que nos simplifican las cosas y nos da la oportunidad de crear y generar contenido de una manera más fácil. Pero además es una postura frente a la vida, eso es lo que Apple supo vender con su publicidad. Es ser “diferente” (http://www.youtube.com/watch?v=OYecfV3ubP8), es pensar con creatividad, diferenciarse del resto del común, de la “masa”, que usa Windows. Es tener estilo, onda. Ser “cool” y estar a la vanguardia de la moda, el diseño y la estética. Todo eso es lo que Apple nos hace sentir a los que usamos sus productos. Casi siempre lo logra, gracias a un gran trabajo de marketing.

—Me podrías resumir por qué sus tres grandes inventos revolucionaron diversos mercados?

El iPad, gadget revolucionario

* iPod: Cambió la manera que tenemos de relacionarnos con la música. Impuso un nuevo modelo de negocios en la industria de la música, que estaba sin rumbo y fuertemente castigada por la piratería. El iPod -con el iTunes Store- les enseñó el camino del negocio a las discográficas.

* iPhone: El iPhone no sólo revolucionó el mercado de teléfonos móviles, ya que a partir de ese modelo el resto de los fabricantes lanzaron sus modelos similares con pantallas tácticas y limpios de botones. Pero además, instaló a las aplicaciones que se bajan de una tienda -el App Store- y se instalan gratis o pagando unos pocos dólares. Ese modelo ahora es el mismo que el que usa Android, de Google. No fue el primero, pero si Apple fue el que lo hizo mejor y el que supo masificarlo de una manera simple y generando valor, tanto para el usuario como para el desarrollador de esas aplicaciones.

* iPad: Llegó para darnos más movilidad y conectividad. También continuó el modelo de aplicaciones, ofreciendo más y mejores ya que aprovechan la pantalla de mayor tamaño. El resto de los fabricantes tuvieron que apurarse a lanzar sus propias tablets (hoy hay más de cien modelos diferentes en todo el mundo) y aún así, el iPad sigue siendo el mejor producto y el más vendido. Creo que aún no vimos todo lo que las tablets pueden hacer. En dos años la mayoría de los usuarios tendrán algún tipo de tableta para leer libros, navegar por internet, comprar, chatear, escuchar música y llevar a todos lados nuestros archivos más importantes con la información que más necesitamos.

—En el libro hablás de traiciones. ¿Cuál fue la más importante?

—Cuando Jobs decide irse de Apple. Se sintió traicionado especialmente por Sculley, a quién Jobs había llevado a Apple y por otros miembros importantes de la mesa chica de la empresa.

—También tenés algunas anécdotas interesantes…

-Sí, porque es muy interesante la historia de Apple… Cómo dos jóvenes construyen sin saberlo el futuro de la computación moderna. Hay muchas anécdotas en el libro, como cuando a Jobs le negaban en Apple la idea de construir una tienda propia. Los medios también le aseguraban un rotundo fracaso. Pero Jobs -como siempre- insistió y tuvo razón. Hoy son más de 380 tiendas alrededor del mundo que no sólo facturan miles de millones de dólares, sino que son una excelente manera para propagar la marca, fidelizar usuarios y atraer a quienes no lo son. Además son tan lindas a nivel diseño y arquitectura, que muchas -como la de New York- se convirtieron una parada turística obligatoria.

—¿Por qué pusiste el libro para descargar gratis?

—Ponerlo online no solo no es una pérdida, sino que es una acción publicitaria para dar a conocer el libro. En apenas cuatro días, lo bajaron más de 9 mil personas. El objetivo es que mucha gente lo baje y tenga contacto con la experiencia de un ebook, que es bastante diferente a la del libro de papel tradicional. Por otro lado, la editorial Sudamericana queda asociada a este nuevo formato, que se avecina como un gran furor gracias a la impresionante venta de tablets en todo el mundo. Sin entrar en la discusión falsa de papel vs. libro eletrónico, lo cierto es que el ebook se presenta como una alternativa válida a la hora de comprar y leer libros que tal vez nunca compraríamos en papel, por costos o por no interesarnos demasiado como para gastar 100 pesos, pero sí 30 en su versión digital. Creo que van a convivir ambos formatos y ahí apuntamos con esta movida, ya que en su versión tradicional de libro de papel saldrá a la venta en julio. Para ese entonces, mucha gente ya habrá leído el libro y muchos seguramente quieran tenerlo en formato libro.

Bajate el ebook completo, acá: ellibrodeapple.com

Artículo original, en Yahoo Noticias

Las historias de Galeano, el punto más alto de la Feria del Libro

Galeano1Publicado en Yahoo Noticias

“Los científicos dicen que estamos hechos de átomos. Yo creo que estamos hechos de historias”
, sentenció. Con su inconfundible tono de voz, grave pero cálido y envolvente, el escritor Eduardo Galeano cautivó a cientos de personas ayer por la tarde en la Sala José Hernández de la Feria del Libro.

La excusa fue la presentación de “Los hijos de los días” (Siglo XXI Editores), que reúne una historia por cada día del año, sumando un total de 366 (el 29 de febrero no podía quedar afuera). La sala tiene capacidad para 850 personas y estaba colmada, con gente de pie. Una cantidad impresionante de personas que no entraron tuvieron su consuelo: una pantalla fuera de la sala para que, frío y paciencia mediante, la gente pudiera escucharlo.

“Y los días se echaron a andar. De cada día brota una historia, voy a contar algunas”, dijo Galeano. Sin más, acá compartimos las que, consideramos, fueron las perlitas de la noche.

Mayo 28. Oswiecim.

En el día de hoy del año 2006, el Papa Benedicto, sumo Pontífice de la Iglesia Católica, paseó en los jardines en la ciudad que se llama, en lengua polaca Oswiecim. A cierta altura del paseo, el paisaje cambió. En lengua almena, la ciudad de Oswiecim, se llama Auschwitz. Y en Auschwitz, el Papa habló. Desde la fábrica de muerte más famosa del mundo, preguntó: “Y Dios, ¿dónde estaba?”. Y nadie le informó que Dios nunca había cambiado de domicilio. Y preguntó: “¿Por qué Dios se quedó callado?” Y nadie le aclaró que quien se había quedado callada, era la Iglesia. Su Iglesia, que en nombre de dios hablaba.

Octubre, 14. Derrota para la civilización.

En el año 2002 cerraron sus puertas los 8 restaurantes de Mc Donald’s en Bolivia. Apenas cinco años había durado esta afición civilizatoria. Nadie la prohibió, simplemente ocurrió que los bolivianos le dieron la espalda. O mejor dicho, se negaron a darle la boca. Estos ingratos se negaban a reconocer el gesto de la empresa más exitosa del planeta que, desinteresadamente, honraba al país con su presencia. El amor al atraso impidió que Bolivia se pusiera al día con la comida chatarra y los vertiginosos ritmos de la vida moderna. Las empanadas caseras derrotaron al progreso. Los bolivianos siguen comiendo sin apuro en lentas ceremonias, tozudamente apegados a los antiguos sabores nacidos en el fogón familiar. Se ha ido, para nunca más volver, la empres que en el mundo entero se dedica a dar felicidad a los niños, echar a los trabajadores que se sindicalizan y  a multiplicar a los gordos.

Eduardo Galeano en la Feria del Libro de Buenos Aires (Fotos: Télam)

Junio, 5. La naturaleza no es muda.

La realidad pinta naturalezas muertas. Las catástrofes se llaman “naturales”, como si la naturaleza fuera el verdugo y no la víctima. Mientras el clima se vuelve loco de remate, y nosotros también. Hoy es el día del medio ambiente, hoy junio 5. Un buen día para celebrar la nueva constitución de Ecuador, que en el año 2008, por primera vez en la historia del mundo, reconoció la naturaleza como sujeto de derecho. Suena raro esto de que la naturaleza tenga derechos, como si fuera persona. En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de los Estados Unidos tengan derechos humanos, y tienen derechos humanos por decisión de la Suprema Corte de Justicia, desde 1886. Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado.

Octubre, 12. El descubrimiento.

En 1492, los nativos descubrieron que eran indios. Descubrieron que vivían en América. Descubrieron que estaban desnudos. Descubrieron que existía el pecado. Descubrieron que debían obediencia a un rey y una reina de otro mundo, y a un Dios de otro cielo. Y que ese Dios había inventado la culpa y el vestido. Y había mandado que fuera quemado vivo quien adoraba al Sol y a la Luna, a la Tierra y a la lluvia que la moja.

Enero, 26. Segunda fundación de Bolivia.

En el día de hoy del año 2009, el plebiscito popular dijo “sí” a la nueva constitución propuesta por el presidente Evo Morales. Hasta ese día, los indios no eran hijos de Bolivia: eran su mano de obra. Allá por 1825, la primera constitución de Bolivia había la ciudadanía al tres o cuatro por ciento de la población. ¿Los demás? Niños, mujeres, pobres, analfabetos, no fueron invitados a la fiesta. Para muchos periodistas extranjeros, Bolivia es un país ingobernable, incomprensible, intratable, inviable. Se equivocan de “in”. Deberían confesar que Bolivia es, para ellos, un país invisible. Y eso nada tiene de raro. Hasta el día de hoy, enero 26, hasta el día de hoy del año 2009, también Bolivia había sido un país ciego de sí.

Octubre, 8. Para hablar de otros indignados.

En 1967, 1.700 soldados acorralaron al Che Guevara y a sus poquitos guerrilleros en Bolivia, en la Quebrada del Yuro. El Che, prisionero, fue asesinado al día siguiente. En 1919, Emiliano Zapata había sido acribillado en México. En 1934, mataron a Augusto César Sandino en Nicaragua. Los tres tenían la misma trama. Estaban por cumplir 40 años. Los tres cayeron a balazos, a traición, en emboscadas. Los tres, latinoamericanos del siglo XX partieron el mapa y el tiempo. Y los tres fueron castigados por negarse a repetir la historia.

Artículo original, en Yahoo Noticias

Relatos sobre Malvinas: espinas que todavía duelen

Vidas Marcadas. Nuevas crónicas sobre Malvinas (Atlántida | 248 páginas | 69 pesos)Publicado en Yahoo Noticias

Vidas Marcadas. Nuevas crónicas sobre Malvinas
. El libro lanzado por el periodista Agustín Gallardo intenta recomponer el complejo rompecabezas que todavía hoy, a 30 años de la guerra en el archipiélago, sigue desarmado. “Aunque parezca que está todo dicho, no es tan así”, explica. Todavía quedan historias por contar.

El aporte del periodista de Perfil, que escribió también en medios como “Hecho en Buenos Aires”, “Ñ” y “Rolling Stone”, es un conglomerado de historias que da una representación de lo que fue Malvinas, bajo la forma del relato. Duras, complicadas, tristes y hasta insólitas, las historias llevan al lector a comprender un poco más eso de que Malvinas “es una herida abierta”.

Vidas marcadas es un documento histórico de gran valor periodístico, pero también literario. Se trata del libro debut de Gallardo, quien en esta entrevista revela cómo reaccionaron los familiares y nos cuenta algunas historias. Aunque quizás el rompecabezas completo nunca pueda ser armado.

—Hablar de la Guerra de Malvinas supone siempre un cierto respeto que a veces deviene tabú. Vos decidiste tratar el tema. ¿Por qué lo hiciste desde los relatos? ¿Cómo se te ocurrió?

—Malvinas es siempre tela para cortar. Siempre va haber alguien que quiera contar o decir algo. El relato es en estos casos una herramienta perfecta para hacer más interesante la lectura. Si bien se cree que está todo más o menos contado con respecto a Malvinas, esto no es tan así. Es decir: los protagonistas que por alguna razón están ligados a Malvinas, han ido cambiando su forma de pensar, han ido madurando en todo este tiempo. Hay 30 años, si bien muchos duelos no están resueltos, estas personas se permiten hablar de Malvinas entendiendo bien de que se trata este asunto.

—Cuando te acercaste a familiares de ex combatientes para narrar sus historias, ¿tuviste una buena experiencia o se te dificultó?

—Este no es un tema menor. Acercarse a los ex combatientes como a los familiares es una tarea compleja que hay que hacerla de poco. Hay muchas internas entre ellos, muchas disputas y hasta enemistades importantes. Cuando me fui contactando fue común escuchar del otro lado “mirá que yo no pienso como fulano o mengano”. En todos los casos fui aclarando que este libro no se trataba desde el lado político.

—¿Cómo reaccionaban?

—Tuve de todo: desde un médico reconocido que estuvo en las islas y me sacó carpiendo, hasta un editor de un importante diario que estuvo reclutado en Campo de Mayo y luego de hacer la nota y escribirla, pidió ver el texto y quiso bajarse porque no compartía algunas cuestiones. Creo que, más allá de todo, es súper respetable. Tuve la posibilidad de entrevistar a Benjamín Menéndez. Si bien finalmente no entró por motivos editoriales, una persona que lo conoce me dijo: “No te conviene, el viejo tiene el caset puesto, te va decir lo mismo de siempre, cero autocrítica”.

—”La guerra de Malvinas fue la última carta que le faltaba jugar al gobierno militar para irse y no volver nunca más”, afirmás en la introducción. ¿Por qué creés que Malvinas fue una clausura a la posibilidad de un gobierno de facto?

—La dictadura las hizo todas: hacer desaparecer personas, robó bebés, hizo negocios, instauró un plan económico que hizo quintuplicar la deuda externa, organizó un mundial que fue una pantalla y, como si fuera poco, llevó al país a una guerra absurda y desigual. Fue el final porque a partir de ahí, la gente se empezó a dar cuenta de las mentiras. Todo había sido una mentira: desde el “los argentinos somos derechos y humanos” hasta el “estamos ganando” de las revistas.

—Contame alguna historia que te haya conmovido mucho.

—La que más me impactó, y es una historia que no se conoce para nada, es el caso de Roberto Calderón. Él fue combatiente, sobrevivió a la guerra y 22 años después, murió en Cromañón (una discoteca ubicada en Buenos Aires, que se incendió en 2004 donde murieron casi 200 personas. Más allá del destino trágico, la historia de él une un poco la negligencia con que los argentinos encaramos las cosas. Siempre lo hacemos mal, todo atado con alambre, como se suele decir. Ya sea para organizar un recital o para ir a una guerra absurda. Es realmente desgarrador el testimonio de Miriam, su mujer. El caso del acampe que hace otro grupo de ex combatientes en la histórica Plaza de Mayo es otra historia muy fuerte. Representan a 400 veteranos que fueron convocados hacia el sur del continente. Ellos no estuvieron en las islas pero sufrieron los mismos embates de aquellos que estuvieron en las islas: pasaron frío, hambre y sufrieron, en varios casos, conductas hostiles de sus superiores. Es contradictorio: hay soldados que estuvieron en las islas no tiraron ni un solo tiro, estuvieron mejor alimentados y con más abrigo que estos veteranos de la plaza. El capítulo se llama “La otra trinchera”.

—Muchos de los familiares de caídos en Malvinas compartieron una situación similar al de los desaparecidos de la dictadura: tardaron tiempo en confirmarles que sus parientes estaban muertos, y en muchos casos los cuerpos no aparecieron. ¿Creés que desde las historias personales y los relatos que recopilas se puede ver esta continuidad entre un régimen y otro?

—Totalmente. Creo que la maduración de la sociedad ha hecho que, primero se separe a Malvinas de la dictadura. Una cosa el proceso de facto que instauro la guerra como propaganda y difusión, y otra cosa son los hombres que fueron a pelear al archipiélago. Hay un relato en mi libro de Norma Gómez, ella tiene a su hermano ex combatiente y “desaparecido”, pertenece a los llamados “soldados solo conocidos por Dios”. Cuando terminó la guerra, además de traer bien escondidos a los soldados, hubo una clara misión de los altos mandos de hacer que los familiares que habían perdido a un ser querido, se olviden de ese asunto. “su hijo fue un héroe, eso es lo que importa”, “para qué saber, todos son argentinos patriotas los que fueron a Malvinas”, les decían.

—¿Qué sensación te dejó volcar en papel las historias?

—Mucha tristeza y alegría juntas. No fue fácil. Este es mi primer libro. Uno va dejando y el proceso a veces es sacrificado. Ver las historias en papel significa una gran alegría. Tal vez me quedó la sensación que hay mucho más aún poco conocer y relatar. Pero por eso no hay problema, siempre habrá tiempo para escribir otro libro.

—¿Cambió tu forma de pensar Malvinas después de este libro? ¿En qué sentido?

—Totalmente. Me di cuenta de lo sensible que es el tema para los combatientes y para los familiares. Para mí las Malvinas en sí, como lugar físico, no significan nada. Pero sí son un símbolo desde el lado coyuntural e histórico, son -como está de moda decir ahora- una herida abierta, y tienen mucho que ver con el ADN argentino. Vicente Palermo lo dijo así: “Son el ADN de la soberanía, y ese ADN está definido por una falta. Más allá de todo, legalmente, son nuestras”. Eso lo pensé desde siempre.

Si te interesa el libro, podés leer un relato completo acá.

Artículo original, en Yahoo Noticias