Politileaks: el libro que ningún político hubiese querido que se publique antes de 2015

Hace tres años, Santiago O’ Donnell lanzó Argenleaks, una imperdible compilación de cables estadounidenses filtrados que contaba los secretos y las miserias de la política argentina. Hoy, a un año de las elecciones que van a decidir quién será el próximo presidente, el autor reconoce que no pudo o no quiso ver que todavía quedaba lo peor por contar. Eso es Politileaks: una bomba de tiempo que puede explotar antes de 2015.

Sobre todo, porque los personajes cambiaron: “No es lo mismo Lázaro Báez antes o después de las confesiones de los arrepentidos Elaskar y Fariña, no es lo mismo Bergoglio antes o después de convertirse en Francisco y tampoco es lo mismo Moyano antes o después de pasarse a la oposición”, explica el periodista de Página 12.

Los jueves de la Corte Suprema, Scioli, los opositores Sergio Massa, Mauricio Macri, Cobos, De la Sota y la siempre polémica Elisa Carrió: de todos, alguna vez, la embajada de Estados Unidos ha tenido algo para decir. Politileaks recoge esos cables, atravesados por la tradición inaugurada por Julian Assange, padre de Wikileaks, organización mediática internacional que publica informes anónimos que se nutren de documentos filtrados. Todo lo que los Gobiernos quisieran que no se sepa: eso es Wikileaks.

O’ Donnell volvió a hablar con Assange en su asilo en la embajada ecuatoriana de Londres para exprimir aún mejor la selección de los cables compilados. Entre tanta información, el trabajo de O’ Donnell se torna fundamental para entender cómo funcionan los canales subterráneos de la política argentina. Y a la vez divertido: aquí, algunas de las anécdotas más curiosas de los Kirchner y los políticos de las primeras planas.

– ¿Qué contás acá, a través de los cables, que haya quedado por fuera de Argenleaks? ¿Por qué los excluiste en 2011, en “Argenleaks”?

– Todo lo que no supe o no quise ver entonces: la corrupción, el narcotráfico, un montón de políticos que no salieron en Argenleaks. O que salieron, pero no todo lo que había sobre ellos. Algunos negocios secretos como el de la propiedad intelectual y la fabricación de cohetes. También incluí un cable sobre Lula y una serie sobre la guerrilla paraguaya.

– ¿Cuál dirías que es la revelación más trascendente de los cables de este libro?

– Hay muchas para elegir. Redrado, el hombre al que la embajada pide “proteger estrictamente”.  La entrevista completa de tres horas con Assange, donde el fundador de Wikileaks explica su ética y su ideología y habla de su vida, encerrado en una embajada. Lo que dijo cada candidato presidencial para 2015 cuando estuvo en la embajada, y lo que la embajada piensa de cada uno de ellos. Los encuentros cercanos con Lorenzetti. Los dólares de Néstor Kirchner y el capítulo de Lázaro Báez.

– ¿Qué cable te sorprendió mucho, dentro de la selección que realizaste?

-El del Horacio Cartes, presidente de Paraguay. Para la embajada, el mayor narcotraficante, lavador de dinero y contrabandista de la Triple Frontera y alrededores.

 – ¿Cuál es la filtración más importante de la historia, después de la del Washington Post y The New York Times, con la llegada de Wikileaks?

– Las más importantes fueron las de Túnez, sobre la corrupción del entonces dictador Ben Alí, de los cables diplomáticos de la embajada en El Cairo, Egipto. De alguna manera, prendieron la mecha de lo que luego se transformó en la Primavera Árabe.

 – Una curiosa: ¿por qué hay un cable de Charly Alberti, el baterista de Soda Stereo?

– Porque más de una vez se reunió con gente de la embajada, mezcla de lobby con negocios, para hablar de temas vinculados con la propiedad intelectual y la ecología.

– ¿Qué podés contarme de los cables de Néstor y Cristina que están en el libro?

– Hay uno sobre Néstor Kirchner, sobre la compra de dólares del entonces expresidente. Dice que aunque se trata de una “grave falta ética”, en Argentina no pasa nada con esas cosas porque los argentinos están acostumbrados a “encogerse de hombros” mientras sus gobernantes se enriquecen. El de Cristina, recopila distintas críticas de diplomáticos y personalidades internacionales, desde José María Aznar hasta Michelle Bachelet.

– ¿Qué dicen los cables sobre la fallida construcción del cohete 100% argentino?

– Que los argentinos le vendieron a la NASA que querían el cohete solamente para lanzar satélites, pero terminaron usando ese mismo cohete para diseñar un misil, algo que le habían prometido a los estadounidenses que no harían.

– Decís que, a medida que pasó el tiempo, los cables cambiaron ante tu percepción. ¿Podrías darme algún ejemplo claro de esto?

– Bueno, es que no es lo mismo Lázaro Báez antes o después de las confesiones de los arrepentidos Elaskar y Fariña, no es lo mismo Bergoglio antes o después de convertirse en Francisco, no es lo mismo Moyano antes o después de pasarse a la oposición, no es lo mismo Cartes antes o después de ser elegido presidente de Paraguay. Los cables no se leen de la misma manera, las opiniones y testimonios tienen otra importancia y otra lectura.

– ¿Qué dejan ver de Francisco y de Bergoglio los cables?

– Los pecados de cuando era parte y luego jefe de una Iglesia argentina que, según la embajada,  no termina de  asumir su responsabilidad moral por los crímenes de la dictadura, pero pretende y logra ejercer un liderazgo político en la sociedad argentina. Cómo ese liderazgo tambalea cada vez que alguna revelación en los juicios por los crímenes de la dictadura pone en tela de juicio el rol de la Iglesia durante esos años y, más aún, la protección que hasta el día de hoy le presta la Iglesia local a un sacerdote condenado por crímenes de lesa humanidad como Christian Von Wernich. Según la embajada, estas revelaciones ponían en duda la transparencia del entonces  cardenal Bergoglio a la hora de cuestionar políticas del gobierno kirchnerista.

– De la entrevista que tuviste con Assange: ¿qué parte de su conocimiento hacker influyó en la concepción de Wikileaks?

– La idea de que las corporaciones son demasiado opacas en comparación con los individuos y que cuanto más opacas son las corporaciones más daño hacen.

Esto es así, explica Assange, porque las corporaciones básicamente ocultan dos cosas: información sobre el daño que causaron e información sobre el daño que planean causar. Lo demás no se oculta, porque no hay razones para hacerlo.

Artículo original, en Yahoo Noticias

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s