Diego Golombek: la búsqueda de Dios en el cerebro humano

Publicado en Yahoo Noticias

La disputa entre ciencia y religión tiene larga data en la historia de la humanidad. Aunque hoy ya casi no se tiene en cuenta que durante muchos siglos fueron de la mano -como sucedió durante el Medio Evo e incluso la época antigua-, hoy las aguas se dividen claramente en dos: están quienes creen en Dios, diversas religiones mediante, y quienes rechazan su existencia de plano para reconocer sólo a la ciencia como portadora de la verdad. Ahora bien, ¿qué dirían estos últimos ante la idea de que Dios está implantado o “cableado” en el cerebro humano?

Eso es lo que investigó Diego Golombek en Las neuronas de Dios: una neurociencia de la religión, la espiritualidad y la luz al final del túnel. El planteo del Doctor en Biología, investigador del Conicet y también conductor del ciclo televisivo Proyecto G –entre otros-, es que la idea de una entidad superior es innata. Esto es, que está depositada en la estructura del cerebro mismo y que, por más que la neguemos, tiene un fundamento interno.

Y esto podría tener, por supuesto, consecuencias muy fuertes: quizás los que están del otro lado de la línea que separa a la ciencia de la fe nunca puedan sacarse a la idea de Dios de encima.

Golombek realizó un interesante y divertido recorrido sobre las distintas creencias y sus fundamentos. Siempre con sentido del humor, llegó hasta a contar experimentos donde se explica cómo actúan las neuronas de las monjas, los budistas meditadores y también quienes consumen LSD; peyote o ayahuasca.

La hipótesis de Golombek no parece ser la más común dentro de la divulgación. El biólogo pone a las ciencias naturales a trabajar para la religión, o más bien, para desentrañarla a través desde una perspectiva científica. ¿Viene “de fábrica” en el ser humano esta entidad superior de la que hablan todas las religiones? ¿De dónde sale la necesidad de creer? ¿Cuánto incide la cultura y cuánto la biología en esta cuestión? Aquí, algunas ideas desarrolladas en su libro.

Continuar leyendo

“El Agua Mala”: las historias de Epecuén que el lago se tragó

Publicado en Yahoo Noticias

Epecuén es lo más similar a un escenario de posguerra. Todo está destrozado, abandonado, seco, sin vida y, todavía, inundado. De vez en cuando, el árido paisaje tiene algunos cuerpos extraños que alteran la calma del ecosistema que aún permanece intacto: son curiosos visitantes que quieren ir a vivir la nostalgia en primera persona. A poco más de 550 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires sucedió, el 10 de noviembre de 1985, lo que sólo unos pocos pobladores divisaron: la ciudad se inundó, y el desborde del lago homónimo llevó todo a su paso. No sólo casas, escuelas, plazas o el famoso matadero. Epecuén también se tragó historias que, hasta hoy, casi no habían sido contadas.

Detrás de esas impresionantes fotos, que hoy quedan más como un retrato poético que como un problema social, había allí unas 800 personas que, junto con el agua, vieron desaparecer para siempre la tranquila vida que Epecuén tenía. Josefina Licitra acaba de editar El agua mala, una serie de crónicas que recopila lo que sucedió a tantas familias e historias personales que se vieron trastocadas por aquella inundación.

Llamada a ser un centro turístico de la talla de Mar del Plata, debido a la alta salinidad de las aguas usadas con fines terapéuticos y recreativos, Epecuén se gestó con todo para ser una perla bonaerense, en plena pampa. Tenía una capacidad hotelera de 5000 camas, alrededor de 220 alojamientos distribuidos en pensiones, residencias y hoteles. Y tenía algunos detalles insólitos, como una construcción medieval en la que vivía una princesa francesa.

Aquí, Licitra repasa algunas de las historias y cuenta qué quedó de aquella ciudad. Ruinas, escombros, árboles petrificados, e historias. Sobre todo historias.

Continuar leyendo

Julio Bárbaro: “Kirchner era un duro sin piedad: ‘perdonar’ no estaba en su diccionario”

Publicado en Yahoo Noticias

Julio Bárbaro es un peronista de la primera hora. Diputado nacional en dos ocasiones (durante el la compleja década del 70 y luego en 1983), logró transformarse en uno de los máximos referentes del peronismo, junto a otros nombres como el del recientemente fallecido Antonio Cafiero. Comenzó su militancia en el PJ en 1960 mientras manejaba un taxi para costear sus estudios, para terminar por convertirse en licenciado en Ciencias Políticas. Y como todo buen peronista, su relación con el kirchnerismo ha sido ambigua a lo largo del tiempo: lo que comenzó como un vínculo cercano, terminó alejándolo cada vez más. Hasta la publicación de un libro lapidario.

Fue titular del COMFER –hoy AFSCA, presidida por Martín Sabbatella- entre 2003 y 2008. Por esto, Bárbaro tuvo relaciones directas con el poder kirchnerista bajo sus dos variantes, la de Néstor y Cristina. E incluso fue muy amigo del expresidente. Pero quizás por esas cuestiones de lealtad, sustantivo primordial en el diccionario del PJ, o quizás por diferencias en torno a cómo interpretar el movimiento fundado por Perón, hoy Bárbaro se encuentra alejado del kirchnerismo. Tan alejado que acaba de lanzar Lejos del bronce, un libro que indaga en el pasado de Néstor Kirchner antes de convertirse en quien todos hoy conocen. Y, para decirlo sin vueltas, lo destroza.

Junto Oscar Muiño, un intelectual radical, y Omar Pintos, un periodista santacruceño que consiguió valiosos testimonios sobre la juventud de Kirchner, Bárbaro analiza “los vínculos de Néstor Kirchner con la dictadura militar”, “el despiadado trato con sus colaboradores” y “cuando Kirchner remataba las casas de familias humildes sin piedad”, según explica la misma venta del libro.

¿Qué hay para contar de Lupín, como le decían en su juventud? ¿Por qué Bárbaro toma la posta en la tarea de contar el pasado? ¿Qué hay para desnudar de Néstor Kirchner? Aquí, el politólogo cuenta un poco sobre el nuevo libro, y analiza quien puede suceder el poder en 2015: ¿fin del ciclo kirchnerista o renovación de figuras?

Continuar leyendo

Cuando el turf era mucho más popular que el fútbol en Argentina

“Solemos contar la historia del ascenso del deporte profesional centrando la atención en el futbol, sin reparar que el auge de este deporte fue tardío, y se dio sobre la huella abierta por el turf. La figura del deportista profesional, por ejemplo, nació en la pista, no en la cancha”, explica Roy Hora, autor de “Historia del turf argentino”. El historiador e investigador del Conicet, también profesor titular de la Universidad Nacional de Quilmes revolvió unos cuantos documentos e investigaciones (más bien de aficionados) para demostrar que, contrariamente a lo que se suele creer, el turf tuvo raíces aristocráticas pero un despliegue popular impresionante.

Centrado en la cría de caballos, la clase social ascendente de principios de siglo pasado y los jockeys, Hora recrea escenarios impensados: “De golpe, el que mandaba en la pista era un hombre pequeño, morocho y analfabeto, amén de hijo ilegítimo”, cuenta en referencia a Leguisamo, el más conocido de la época.

Ahora bien, ¿por qué la esgrima, el golf o el polo no tuvieron el éxito del turf? ¿Qué hizo que este deporte llamara la atención de las clases populares? ¿Cómo convivían las clases bajas con las altas en este choque de culturas? ¿Era un choque o un complemento? Aquí, Hora arroja algunas líneas sobre su investigación en diálogo con Yahoo Noticias.

Continuar leyendo

Frédéric Martel, el sociólogo que simpatiza con la cultura de masas

Publicado en Yahoo Noticias

La cultura de masas divide en dos a televidentes, amantes de la música, cinéfilos y lectores: apocalípticos e integrados. ¿Es Avatar una obra maestra, o es un simple cúmulo efectos especiales? ¿Qué lugar ocupa Justin Biever en la escena musical actual? ¿Es Cincuenta sombras de grey buena literatura, o mero éxito comercial? ¿Aporta algo a la cultura Ama de casas desesperadas o Glee, o son productos culturales que sólo apuntan al llenar de plata a los dueños de los medios que los producen?

Aquella distinción hecha por el filósofo Umberto Eco sigue en pie y marca dos posturas irreconciliables: o bien los productos culturales masivos reflejan la decadencia del arte (apocalípticos), o bien algo dicen sobre la evolución de estas industrias y también forman parte de la cultura (integrados). Frédéric Martel, sociólogo y periodista francés, le ha dedicado una buena parte de su vida a responder estas cuestiones: ¿cómo funciona la cultura de masas, llamada mainstream en la época actual?

“La pregunta se complejiza mucho más si a todo esto le sumamos Internet. ¿Qué va a pasar con servicios como Netflix? ¿Cambiará las prácticas del consumo, o más bien las confirma?”, se pregunta Martel. Por esta razón lanzó Smart, una reflexión sobre el modo en el que la revolución digital está cambiando las formas de producción y difusión de la cultura.

Aunque nacido un año después del mayo francés, e influenciado por pensadores de su época como Foucault y Deleuze, Martel desarrolló una buena parte de su carrera en los Estados Unidos bajo el manto de intelectuales como Joseph Nye, Michael Walzer, Michael Sandel y Amartya Sen. Allí pensó Cultura mainstream, una muy exitosa investigación para la cual se entrevistó con 1.250 personas, entre productores, directores ejecutivos y realizadores de empresas tan distantes (o tan similares) como DreamWorks o Rotana –una cadena saudí- a lo largo de 30 países para responder estas preguntas.

Smart, queserá editado el año que viene en Argentina por Taurus, retoma la línea de sus investigaciones para profundizar sobre la cultura de masas. Martel habló con Yahoo Noticias en su paso por Buenos Aires por su último libro, que ya da que hablar en todo el mundo por sus agudas reflexiones, y repasó algunas ideas del exitoso Cultura Mainstream.

Continuar leyendo

Cambio climático: extensión, alcances y limitaciones de este fenónemo

Publicado en Yahoo Noticias

La comunidad científica insiste en la gravedad de un problema que se hace cada vez más palpable en nuestra vida cotidiana: el clima está cambiando, a nivel mundial y cada vez más rápido. Para peor, la totalidad de las consecuencias de este fenómeno son aún desconocidas. Aunque todavía están quienes creen que no es algo preocupante, no son sólo los activistas encolumnados detrás del ecologismo los que advierten de los peligros. La ciencia climatológica, con mayor frecuencia, investiga y saca nuevas conclusiones sobre este hecho inédito para la historia de la humanidad. ¿Hasta dónde puede llegar la Tierra en estas condiciones?

Martín de Ambrosio, periodista y columnista de Científicos industria argentina –el programa conducido por el matemático Adrián Paenza- acaba de lanzar Todo lo que necesitas saber sobre el cambio climático, una explicación detallada de este fenómeno que está en boca de todos. Becado con la Climate Change Media Partnership para la cumbre de cambio climático de la ONU, De Ambrosio recopiló información valiosa para no sólo informar sobre el tema, sino también aportar una mirada crítica.

“Como Europa en el siglo XV necesitamos otro continente, pero no hay más y Marte queda un poco a trasmano todavía”, reflexiona el periodista e investigador. Aquí, un ABC sobre el tema y algunas conclusiones respecto del alcance del este problema que, según el autor, “tiene numerosísimos impactos”.

Continuar leyendo