Julio Bárbaro: “Kirchner era un duro sin piedad: ‘perdonar’ no estaba en su diccionario”

Publicado en Yahoo Noticias

Julio Bárbaro es un peronista de la primera hora. Diputado nacional en dos ocasiones (durante el la compleja década del 70 y luego en 1983), logró transformarse en uno de los máximos referentes del peronismo, junto a otros nombres como el del recientemente fallecido Antonio Cafiero. Comenzó su militancia en el PJ en 1960 mientras manejaba un taxi para costear sus estudios, para terminar por convertirse en licenciado en Ciencias Políticas. Y como todo buen peronista, su relación con el kirchnerismo ha sido ambigua a lo largo del tiempo: lo que comenzó como un vínculo cercano, terminó alejándolo cada vez más. Hasta la publicación de un libro lapidario.

Fue titular del COMFER –hoy AFSCA, presidida por Martín Sabbatella- entre 2003 y 2008. Por esto, Bárbaro tuvo relaciones directas con el poder kirchnerista bajo sus dos variantes, la de Néstor y Cristina. E incluso fue muy amigo del expresidente. Pero quizás por esas cuestiones de lealtad, sustantivo primordial en el diccionario del PJ, o quizás por diferencias en torno a cómo interpretar el movimiento fundado por Perón, hoy Bárbaro se encuentra alejado del kirchnerismo. Tan alejado que acaba de lanzar Lejos del bronce, un libro que indaga en el pasado de Néstor Kirchner antes de convertirse en quien todos hoy conocen. Y, para decirlo sin vueltas, lo destroza.

Junto Oscar Muiño, un intelectual radical, y Omar Pintos, un periodista santacruceño que consiguió valiosos testimonios sobre la juventud de Kirchner, Bárbaro analiza “los vínculos de Néstor Kirchner con la dictadura militar”, “el despiadado trato con sus colaboradores” y “cuando Kirchner remataba las casas de familias humildes sin piedad”, según explica la misma venta del libro.

¿Qué hay para contar de Lupín, como le decían en su juventud? ¿Por qué Bárbaro toma la posta en la tarea de contar el pasado? ¿Qué hay para desnudar de Néstor Kirchner? Aquí, el politólogo cuenta un poco sobre el nuevo libro, y analiza quien puede suceder el poder en 2015: ¿fin del ciclo kirchnerista o renovación de figuras?

– ¿Cómo surgió la idea de hacer un libro sobre Néstor Kirchner, y cuáles son algunos de los rasgos “menos conocidos” de Lupín, como le decían cuando era joven?

– Surgió de una invitación a Santa Cruz del sector peronista anti K. Fui a hablar en una Unidad Básica recuperada por los peronistas, y en el asado posterior salieron muchas historias. Lo que hice fue pedirle a Omar Pintos que las convirtiera en entrevistas.  Siendo un periodista de la zona y conocedor de sobra de los Kirchner, se tomó la tarea en serio y ese es el nervio del libro, los testimonios de los conocidos. 

Es cierto que “nadie es profeta en su tierra”, pero también que la historia de los Kirchner tiene poco y nada para rescatar.

Y el hecho que Omar Pintos sea el padre de los hijos de Myriam Quiroga, la secretaria de Néstor que también dio que hablar con sus declaraciones, también influyó a la hora de pensar en hacer un libro sobre el tema.                                                                               

– La investigación del libro apunta no sólo a los vínculos políticos de los Kirchner en el pasado, sino a su relación cotidiana con su entorno. ¿Qué les dijeron las fuentes en torno a esto?

– Las entrevistas son el reflejo de la opinión de los vecinos, los conocidos, recuerdos de barrio que el poder no logra convertir en olvido. La realidad es que los Kirchner no fueron gente querida por los vecinos. Construyeron un poder duro, rígido, que no genera vínculos de afecto: eso es lo que salta en las entrevistas.

– Una cuestión central es la relación entre Néstor Kirchner y la dictadura, presente en el libro. ¿Qué cuentan en este sentido?

– Primero, hay que aclarar que eran muy jóvenes para endilgarles nada. Eso es una realidad. El problema de los Kirchner es que se montaron a un relato ajeno que los llevó a obligarse a inventarse un pasado. Alicia Kirchner fue funcionaria de la dictadura, el resto es lo que expresan los entrevistados. Pero también hay que reconocer que puede ser que exageren: se me ocurre que siempre será menos que la versión oficial. El problema, insisto, es ese relato ajeno que se montaron.

– Algo que se ha mencionado en alguna oportunidad, pero aquí está contado por sus protagonistas. ¿Cómo es eso de que Kirchner remataba las casas de las familias humildes?

– Néstor tenía una concepción de las relaciones humanas donde no existía la piedad ni otras consideraciones.  Fue mi amigo, pero era un duro sin piedad: perdonar no estaba en su diccionario. O uno se sometía a la voluntad de Kirchner, o había que tomar distancia. La obsecuencia es siempre una manera de seleccionar a los peores.

– Cito del libro: “Néstor siempre dijo que iba  a ser Presidente de la República. Todo el mundo lo ninguneaba a Néstor por sus problemas de visión y de dicción, pero él se impuso metas y las cumplió. Es para sacarse el sombrero”. ¿Qué aspectos positivos resaltás de la carrera de Kirchner?

– Bueno, al llegar a la presidencia recuperó el poder para el Estado. Eso es destacable, y fue un mérito de él. Pero luego, ese poder se exacerbó y terminó siendo autoritarismo.

– En relación a lo anterior, el subtítulo del libro enuncia que Kirchner fue “el político más despiadado de la democracia argentina”. ¿Por qué?

– Porque fue capaz de entregarle negocios a las empresas extranjeras como Telefónica o DIRECTV y perseguir a las nacionales como Clarín solo porque no se somete a sus imposiciones. No les importaba el país ni la gente, solo los negocios y la obediencia, dividió a la sociedad en torno a dogmas personales. Eso fue un verdadero retroceso político.

– ¿En qué dirías que se diferencian Néstor de Cristina Kirchner?

– Néstor era un constructor, Cristina nunca fue más que una heredera. Néstor manejaba la economía y jamás hubiera terminado como estamos hoy. Se jactaba de haber detenido el valor del dólar, eso que Cristina ni siquiera logra entender. Y Néstor jugaba con la izquierda, Cristina le dio poder a un montón de inútiles.

– La conclusión del libro es que Kirchner está lejos del bronce. ¿Por qué?

– Porque él mismo nunca soñó trascender.  Néstor no leía, ni le interesaban las ideas, llegaron al gobierno sin conocer Europa, no tenían formación humanista ni les interesaba. Sus discursos fueron siempre coyunturales, me canse de decírselo. Quedó muy lejos del bronce. Terminó siendo más dañino que el mismo Menem, a quien el kirchnerismo vino a expulsar.

– Como uno de los máximos referentes del peronismo, ¿qué dirías que es el peronismo?

– El peronismo es una expresión cultural de los marginados, que se impuso como tal a la Mirada europea. Cae en el 55, y en el 66 asumen que sin él no puede haber democracia. -Perón vuelve a pacificar, los violentos de izquierda y de derecha se imaginaban la vanguardia que dirigiría a los pobres. El peronismo termino con Perón. Claro que como el “no peronismo” no supo generar nada, esa memoria se convirtió en rentable para los burócratas de siempre. Necesitamos volver a la política, en eso, el peronismo es una etapa que tiene enseñanzas pero no ya vigencia.

– ¿Quién será presidente en 2015?

– Bueno, como movimiento nacional el peronismo contiene todas las ideologías, pero necesitamos que venga un gobierno de otro signo. Le hubiera tocado a los de UNEN, pero si ellos siguen sin candidato es posible que le toque a Macri. A Massa el venir del peronismo lo ayuda y lo lastima. La dispersión política va a terminar eligiendo un verdugo que expulse al oficialismo, y ese va a ser el más votado.

Artículo original, en Yahoo Noticias

 

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