“Guerras de internet”: lejos de la nube y más cerca del caos

Natalia Zuazo, autora de "Guerras de internet"

Publicado en Clarín.com

Antes de comenzar su investigación, Natalia Zuazo tomó un lápiz y un papel. Se acercó a distintas personas y les pidió que dibujaran “internet”. La abstracción del concepto no impidió que, tras unos segundos, los encuestados dibujaran más o menos lo mismo: una nube blanca. Ni por asomo pensaron en cientos de cables cruzando todo el globo terráqueo, por tierra y sobre todo por mar. O que los cinco continentes están conectados por miles de kilómetros de fibra óptica. Ni que, detrás de ese inmenso cableado, hay feroces pujas de poder: las Guerras de internet.

El punto de partida del libro es la veraniega ciudad de Las Toninas, a poco más de 300 kilómetros de la Capital. ¿Por qué? Allí se encuentra un cable submarino que entra al país por la playa para darle conexión al país. “Los cables se hacen a medida, es como si los hiciese un sastre. No son iguales en todos los tramos. Los de la superficie, incluso, varían: hay unos anti ardillas para estos animales no se los coman, otros preparados para posibles ataques de pájaros y hasta anti tiburones”, explica Zuazo, y baja a tierra así la idea de que internet es algo físico, que está en un lugar determinado y, sobre todo, que tiene dueños. “Son pocos y se manejan como en un barrio”, cuenta a Clarín.

Zuazo, periodista y licenciada en Ciencia Política, hizo un trabajo quirúrgico, hasta ahora poco explorado en Argentina. A través de cientos de testimonios, le puso nombres a las personas detrás de “la primera religión común de la humanidad”, a la que prefiere escribir con minúscula. ¿Qué empresas manejan el negocio? ¿A dónde van a parar todas las cosas que subimos a Facebook, Youtube o Instagram? ¿Qué pueden hacer con nuestros datos? ¿Cuál es el riesgo de tener toda nuestra información en Google?

Alejada de las teorías conspirativas, Zuazo ensaya en Guerras de internet (Investigación | Debate | 320 páginas | 249 pesos) un trabajo que por momentos se lee como una novela. Aquí, algunas respuestas a las preguntas que desnudan un detrás de escena poco conocido.

Continuar leyendo

Sarmiento, protagonista de la primera grieta de la historia argentina

El gaucho Martín Fierro.

Publicado en Clarín

“¿Qué habría pasado si en vez de elegir el Martín Fierro de José Hernández como nuestro libro nacional hubiésemos elegido el Facundo de Sarmiento? ¿Habría tomado otro curso la historia?” Con estas preguntas, Carlos Gamerro retrotrae el debate sobre el libro que mejor representa a los argentinos, una herida jamás cerrada para el narcisismo literario nacional. La discusión, que tuvo su punto más alto luego de los festejos del centenario, coronó en 1913 al Martín Fierro, y dejó al Facundo en un segundo lugar. La barbarie, pues, le arrebató para muchos los sueños civilizatorios a la Generación del 37.

En una revisión de esta famosa antinomia, la de civilización-barbarie, el novelista y ensayista expone por qué las tensiones entre uno y otro modelo de país han funcionado para explicar no sólo la literatura nacional, sino también los éxitos y fracasos de la Argentina: “Se trata también de ver cómo se leen ciertos textos y, sobre todo textos fundantes de la realidad: porque es sobre todo en estas lecturas que podemos medir cómo han impactado en nuestra realidad”, explica a Clarín.

Gamerro, quien es especialista en el Ulises de Joyce -publicó una extraordinaria guía de lectura de este clásico de la literatura universal, un verdadero microcosmos-, también se aventuró en las letras argentinas y llevó las dicotomías a su máxima tensión. En las páginas de “Facundo o Martín Fierro: los libros que inventaron la Argentina” (Sudamericana, 279 pesos) hay no sólo un repaso de los principales enfrentamientos entre Sarmiento y Rosas, sino una puntillosa genealogía de lo que la obra de José Hernández deja ver en sus versos. El libro termina siendo una guía para comprender los debates literarios, de la mano de las plumas más ilustres que la Argentina supo dar. Pero también es un mapa de la argentina del siglo XIX y del XX.

Aquí, el autor cuenta su propuesta. “Desde Esteban Echeverría y Lucio V. Mansilla hasta Julio Cortázar, Roberto Arlt, Manuel Puig, Juan José Saer y Rodolfo Fogwill”, Gamerro pone sobre la mesa la identidad nacional a partir de los textos canónicos que la definieron.

Continuar leyendo

“Dividir la Provincia de Buenos Aires”: ¿sí o no?

Lucas Llach, Juan Manuel Abal Medina, Santiago Montoya y Carlos Gervasoni (docente UTDT), discuten cómo "Dividir la Provincia"

Publicado en Clarín

“Dividir la Provincia de Buenos Aires”. Ese fue el debate que unió al senador kirchnersita Juan Manuel Abal Medina y al ex candidato a vice del radical Ernesto Sanz, Lucas Llach, en la universidad Di Tella. Allí reafirmaron sus posiciones: el joven profesor universitario insistió con la propuesta de su partido y el ex jefe de Gabinete expresó su rechazo, aunque coincidió en algunos puntos y hasta cerró una pequeña herida de campaña.

A sala llena, el auditorio principal de la Universidad Torcuato Di Tella fue protagonista del debate. La exposición comenzó con la propuesta de Lucas Llach de dividir en tres regiones a la Provincia de Buenos Aires para resolver una serie de problemas: “Es una provincia muy diferente a las demás, representa un 39% de la población argentina. Es desproporcionada, no tiene sentido y es ingobernable”, enumeró el joven economista e historiador.

El ex compañero de fórmula de Ernesto Sanz habló además de las dificultades de las relaciones políticas bonaerenses. “Hay una especie de eslabón perdido entre el presidente y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Hay una idea de que se compite por el poder: Menem – Duhalde, Cafiero – Alfonsín“, ejemplificó.

El encuentro tuvo un clima más bien académico, con discusiones históricas en torno al orígen de la división bicameral del poder legislativo en Argentina. Sin embargo, uno de los puntos sobre los que más hincapié hizo Llach fue en la subrepresentación actual de la Provincia: “Mucha gente vota, pero el gobernador lo elige el conurbano. Hay gente que está subrepresentada porque tienen pocos representantes, y los representantes que tienen están poco relacionados con lo que está fuera del conurbano”.

Continuar leyendo