María Eugenia Vidal, de la sombra de Michetti a verdugo de barones

María Eugenia Vidal con Nicolás Ducoté recorren Pilar.

Publicado en Clarín

Cuando su hijo era apenas un bebé, dos mujeres la encañonaron. Instintiva, ella se tiró sobre el cochecito y gritó desesperada para evitar que se lo llevaran. El momento más tenso de su vida terminó con los dos delincuentes huyendo, y el instinto maternal a flor de piel. Ese gesto primitivo denotó algo que quizá Mauricio Macri vio en ella para designarla como candidata: “Elegí a una mujer joven, madre, profesional, con la sensibilidad y la pasión que demostró María Eugenia”. Vidal nunca imaginó que iba a terminar al frente de la Provincia de Buenos Aires. Sus rivales y los medios tampoco. Así, en años, pasó de ser la sombra de Gabriela Michetti a verdugo de los temidos barones del conurbano.

La gobernadora bonaerense electa que derrotó a Aníbal Fernándezapareció en el momento en que Macri no tenía a nadie para poner en la Provincia. Años atrás otra mujer, Gabriela Michetti, lo había desairado cuando le pidió la mudanza. Al momento de postularla, todos creían que el Frente para la Victoria tenía la elección ganada. Un todo terreno del conurbano como Aníbal F., frente a una ignota mujer de un partido con poca tradición territorial.

El jefe de Gabinete estaba tan confiado en su triunfo que contaba los días. “En tres semanas soy gobernador”, comentaba y en televisión hasta se animaba a apostar “lechoncitos” al aire porque creía que su triunfo era un hecho: “Of course que le gano a Vidal”, reía. 

Del lado amarillo de la política, uno de los mejores amigos de Macri apostaba lo contrario. Su confianza en el triunfo de Vidal era tal que, el día que se inauguró la sede del Gobierno porteño allá por abril, en una pizzería de Parque Patricios apostaba ante un grupo de periodistas:“María Eugenia va a ser gobernadora, si pierde les pago un almuerzo por semana a todos donde elijan”.

Perdió Aníbal y la performance de Vidal sacudió a las filas kirchneristas y, admiten en el PRO, a muchos de ellos que creían que era un sueño imposible. ¿Síntoma del vaticinio? Parte de los kirchneristas y camporistas que no tendrían lugar en la Nación, con Daniel Scioli, se anotaban en la provincia para seguir con cargos públicos. En contrapartida, aún hoy Vidal está buscando gente para conducir un fierro caliente como el bonaerense.

Continuar leyendo

Yofre: “Perón no era millonario, vivía como un leproso en el exilio”

Juan Domingo Perón en su casa en Puerta de Hierro con uno de sus perros y sus canarios (Gentileza PRHGE).

“Detrás mío vendra el que bueno me hará”
Juan Domingo Perón, Caracas, 15 de febrero de 1957

Publicado en Clarín.com

El exilio de Juan Domingo Perón fue una de las marcas de fuego de la Argentina. No sólo para el peronismo, más vivo que nunca durante los años de la proscripción, sino también para el tablero de la política doméstica del país. La Revolución Libertadora construyó la imagen de un ex presidente millonario y alejado de los trabajadores en el exterior del país. Pero un nuevo libro derriba este y otros mitos: “Perón vivía en un estado de leprosidad en los primeros años del exilio”, aseguró a Clarín Juan Bautista “Tata” Yofre.

El periodista, experto en desclasificación de documentos -fue director de la SIDE en 1989-, ordenó en Puerta de Hierro (Sudamericana, 544 páginas, 340 pesos) una cantidad de información apabullante: correspondencia, telegramas, comunicados y archivos personales. Por supuesto, empezando por el del mismo Perón, el “cuarto de cocodrilos”: un subsuelo en el que estaba el archivo del ex presidente, apodado así porque “allí podía aparecer cualquier cosa, hasta un cocodrilo”, según sus propias palabras.

Los destinos de Perón fueron variando. Luego del golpe de la Revolución Libertadora su nombre pasó a ser un tabú, y el fundador del Partido Justicialista comenzaría su itinerario por latinoamérica, hasta llegar a España.

Panamá, Caracas, Puerta de Hierro: ¿qué fue aprendiendo Perón en estas ciudades? El exilio, válvula de escape para una expresión que a pesar de los intentos de Aramburu seguiría muy viva en la Argentina, ofició de escuela para el ex presidente: “Perón modernizó y actualizó su pensamiento en el exilio”, cuenta Yofre. Autor de otros libros sobre el tema, esta vez se dedicó de lleno a este convulsionado período de la historia argentina, signado por los golpes de estado y la inestabilidad institucional de los gobiernos democráticos. El resultado es una serie de documentos hasta ahora inéditos, ordenados según una interpretación que saca a la luz aspectos hasta ahora desconocidos del ex Presidente que más bibliografía ha generado en la historia argentina.

Continuar leyendo

La historia de la princesa portuguesa que podría haber reinado en Argentina

Carlota Joaquina, la "Candidata a la Corona": una política de raza

Publicado en Clarín.com

Un personaje de la historia argentina ha sido casi olvidado. Quizás porque en los colegios primarios y secundarios ni siquiera se la menciona, a raíz de la incomodidad que le genera al relato de los héroes revolucionarios que parieron la nación en el siglo XIX. Fue una temible mujer, de un fuerte temperamento, que podría haber llegado a ser una reina en el Río de la Plata, con el apoyo de Belgrano, Castelli y otros compañeros de ruta. Se trata de Carlota Joaquina de Borbón, “Candidata a la Corona” (Siglo XXI) que reclamó en 1808 ser soberana de lo que hoy conocemos como Argentina. Y cuyos planes se frustraron.

Marcela Ternavasio, doctora en Historia (UBA) e investigadora del Conicet especialista en historia política iberoamericana, posó la lupa sobre este enigmático personaje: “Estudiar a Carlota Joaquina me permitió reconstruir un mundo de disputas diplomáticas, de conflictos de poder locales, traiciones y alianzas inestables que exhiben la enorme incertidumbre que sobre el futuro inmediato embargaba a todos los actores involucrados”.

Se refiere a la crisis desatada luego de las llamadas Abdicaciones de Bayona, cuando Fernando VII dejó de ser el rey al que la zona rioplatense debía jurar lealtad, y aparecían distintas opciones políticas.Entre ellas, renunciar a la dependencia colonial de España era una más y no la única: también estaba la llamada “opción carlotista”, que consistía en obedecer a esta infanta española, hermana mayor de Fernando VII, y princesa portuguesa. “Hasta Manuel Belgrano tuvo sus razones para apoyar esta iniciativa”, cuenta Ternavasio en diálogo con Clarín.

“La familia de Carlos IV”, de Goya: un retrato de toda la familia Borbón en 1800. Hay dudas sobre quién es Carlota Joaquina en esta pintura.

La trama está repleta de elementos que la convierten en un thriller de nuestra historia decimonónica: traiciones, lealtades y estrategias político-diplomáticas dignas de ser contada. Y, por si fuera poco, se trata de un elemento más que desnuda lo poco pensada que fue la revolución que dio origen a nuestro país el 25 de mayo de 1810: “No sé qué habría ocurrido en nuestro territorio de haber cuajado una regencia con sede en Buenos Aires, pero sí sé a través de las investigaciones en curso (y de la mía propia con la infanta Carlota) que los revolucionarios porteños se hicieron revolucionarios al calor de los acontecimientos y no como producto de un plan largamente elaborado”, reflexiona Ternavasio.

Carlota Joaquina enfrentó todo tipo de desafíos, y supo moverse como una hábil política, pero la leyenda negra triunfó y tuvo un oscuro paso a la historia. “Las visiones se centraron en la personalidad de la infanta y en sus atributos físicos. El hecho de ser mujer la colocó, además, en las clásicas perspectivas que hicieron de ella una mujer extremadamente fea y viril, conspiradora y dueña de un carácter explosivo, decidida a lograr cuotas de poder en cada uno de los escenarios en los que se movió, y dispuesta a traicionar a su propio marido para lograr sus objetivos”.

Pero hay mucho más para contar, y el libro de Ternavasio salda esta deuda historiográfica.

“Lo que la investigación arroja es la imagen de una mujer excepcional en el literal sentido del término”, cuenta. Aquí, algunas pistas para entender este desafiante personaje que influyó en la historia latinoamericana.

Continuar leyendo