100 años de la Revolución rusa: cómo impactó en la Argentina, de Borges a la clase obrera

Publicado en Clarín

100 años de la Revolución rusa: cómo impactó en la Argentina, de Borges a la clase obrera

“Yo deseo esta revolución con toda mi alma.”

Con esas palabras, desde Ginebra (Suiza) Jorge Luis Borges se expresó sobre uno de los hechos más significativos del siglo XX: la Revolución rusa.

El escritor argentino, para sorpresa de muchos, firmó 3 poemas sobre el proceso bolchevique: “Rusia”, “Gesta maximalista” y “Guardia roja”.

No es el único caso. Acá la revolución despertó “más adhesiones que rechazos en el ambiente cultural”, según explica la ensayista Beatriz Sarlo.

La toma del Palacio de Invierno fue, junto a la de la Bastilla en Francia en 1789, una de las revoluciones más influyentes del mundo. Tuvo gran impacto no sólo por lo novedoso sino también por sus ambiciones internacionalistas. Y Argentina, un faro de ideas en Sudamérica, recibió sus esquirlas.

Es cierto que la experiencia trabajadora nacional era previa a esa revolución. Ya desde 1860 había movimientos organizados. Aunque algo fragmentados, los obreros del campo, ferroviarios, panaderos, ebanistas y del calzado intuían lo que era la “conciencia de clase”: sabían que sus intereses iban por un lugar muy distinto al de sus patrones.

Se organizaron a través de distintas experiencias: primero las fraternidades, luego el anarquismo importado de Italia (con la Federación Obrera Regional Argentina -FORA- como máximo exponente), el socialismo encarnado a la argentina en Juan B. Justo, Alfredo Palacios, Mario Bravo y Nicolás Repetto, y más tarde llegó el “sindicalismo revolucionario”. Todas le debieron algo a la Revolución rusa.

Tiempos rojos (editorial Sudamericana, 336 páginas, 349 pesos), del historiador Hernán Camarero (UBA-Conicet), explora mediante libros y documentos el modo en que lo iniciado en Petrogrado gravitó en el gobierno de Hipólito Yrigoyen, la Iglesia, la política, los medios y, sobre todo, la cultura argentina.
Continuar leyendo

Advertisements

Democracia saludable: se quebró el récord de estabilidad institucional en la Argentina

Publicado en Clarín

Democracia saludable: se quebró el récord de estabilidad institucional en la Argentina

Desde que la Argentina adoptó el voto universal obligatorio hace más de un siglo, sólo tuvo algo más de 13 años ininterrumpidos de democracia. Hasta ahora.

Todo arrancó con la llamada ley Sáenz Peña de 1912, que estableció el sufragio secreto y obligatorio masculino. Desde entonces, únicamente las 2 presidencias de Hipólito Yrigoyen más la de Marcelo Torcuato de Alvear, entre 1916 y 1930, llegaron a los 5.077 días sin cortes.

Esa cifra acaba de superarse: fue el 18 de abril de este año, cuando el país logró romper un récord y dejó atrás, por fin, un siglo de salidas anticipadas del poder.

El siglo XX estuvo lleno de intermitencias institucionales.

https://cdn.knightlab.com/libs/timeline3/latest/embed/index.html?source=1y06LyVCeCebfuh-1e0TGmefPLMY_rcV-FhiAyqOREB8&font=Lustria-Lato&lang=es&initial_zoom=2&height=680

Yrigoyen en su segunda presidencia, Ramón Castillo, Juan Domingo Perón en su reelección, Arturo Frondizi, Arturo Illia y María Estela Martínez de Perón fueron derrocados por golpes militares.

Roberto Marcelino Ortiz, José María Guido, Héctor Cámpora y Raúl Alfonsín no terminaron sus mandatos por diversas razones. Fernando de la Rúa enfrentó una de las crisis más importantes del país y en 2001 también dejó el sillón de Rivadavia de manera anticipada.

Democracia saludable: se quebró el récord de estabilidad institucional en la Argentina

Hipólito Yrigoyen, 2 veces presidente. Lo derrocó Uriburu. | Archivo General de la Nación

Néstor Kirchner inauguró en 2003 el período que rompió el récord de continuidad democrática en la Historia argentina: ya van 14 años de presidencias sin quiebres institucionales.

En total, hasta hoy, son 5.143 días seguidos. Y le tocó a Mauricio Macri estar al frente del país.

Continuar leyendo

Historia de la marihuana: de los pies del Himalaya a las manos de Manuel Belgrano

Publicado en Clarín

Historia de la marihuana: de los pies del Himalaya a las manos de Manuel BelgranoLos tabúes que despierta la marihuana mantuvieron al “Señor X” en el anonimato durante 28 años. Había confesado, en un libro de historias cannábicas del psiquiatra Lester Grinspoon, su amor por la planta que “despierta la sensibilidad adormecida”. Recién en 1999, cuando ya habían pasado 3 años del cáncer terminal que lo fulminó, Grinspoon confesó la identidad de “X”: se trataba del astrofísico Carl Sagan, inmortalizado en la serie “Cosmos”.

La anécdota está contada en Marihuana (Editorial Planeta, 432 páginas, 439 pesos), del periodista Fernando Soriano, que repasa la relación entre el hombre y el cannabis en una historia social. Una reconstrucción que va desde aquellos primeros brotes a los pies del Himalaya a su uso como planta sagrada, pasando por los tempranos cultivos en la pampa húmeda que Manuel Belgranoquiso impulsar -y a los que les dedicó dos escritos-, hasta llegar a ser una sustancia prohibida que se consume por “criminales”.

Historia de la marihuana: de los pies del Himalaya a las manos de Manuel Belgrano

Carl Sagan, en 1990: ícono de la astronomía y la divulgación científica | AP

“Después de muchos años de trabajo maduré la idea de que existe un agujero negro sobre este tema: que gran parte de la sociedad (y eso incluye funcionarios del Estado, legisladores, policías y medios de comunicación) piensa desde una base de prejuicio y desinformación y también hipocresía”, cuenta Soriano a Clarín. Usuario de marihuana desde joven, apunta a los argumentos en contra: “No tienen demasiado sustento si los comparamos con el negocio del alcohol, el tabaco y los psicofármacos, las drogas permitidas y más consumidas”.

Lo que empezó como una inquietud, va en el libro mucho más allá. Hay un camino trazado que arranca con el registro de los primeros usos de la planta cannabis sativa durante el Neolítico (3500 a.C.), sigue con la semilla plantada durante la Revolución de Mayo con Belgrano, las discusiones por su legalización en la revista de los 80 El Porteño, la guerra en su contra de López Regaen 1973 copiada del expresidente de Estados Unidos Richard Nixon y la ley de cannabis medicinal aprobada a fines del último marzo. Y también está, claro, el porro que se fumaron Bob Dylan y los Beatles, que “cambió la cultura pop para siempre”.

Continuar leyendo

“Las invasiones argentinas”: nuestra relación con Inglaterra a través del fútbol

Publicado en Clarín

En 1979, cuando Alejandro Sabella jugaba en el Sheffield United de Inglaterra, no era “Pachorra” sino “Alex”. Según el director técnico que llegó con la Selección a la final en Brasil 2014, los ingleses pegaban menos que los argentinos. Y luego de descender, los hinchas se metieron al vestuario para sacarlos en andas y alentarlos para volver a Primera.

Argentina Inglaterra se han relacionado, a lo largo de la historia, a través de las diferencias. Las Invasiones Inglesas en el Río de la Plata (1806-07) y la disputa por las Malvinas (1982) son los recuerdos más difíciles. Pero los ferrocarriles, los frigoríficos y las colonias en tierras pampeanas, entre otras circunstancias, nos han acercado más de lo que suele creerse.

Wayne Rooney y Carlos Tevez: un amor futbolero en Manchester United, allá por 2007 | AFP

 

Ese vínculo ambiguo tiene correlato en la cultura popular, especialmente en el fútbol: “Este deporte llegó a la Argentina gracias a los ingleses. Ardiles y Villa fueron muy queridos en el Tottenham en 1978 y Tevez, adorado en el Manchester United y el City. Pero ‘la mano de Dios’ fue una espina que nunca se pudieron sacar”, cuenta a Clarín el historiador Klaus Gallo. Fanático del fútbol, dejó de lado sus investigaciones en historia política para publicar Las invasiones argentinas (editorial Planeta, 244 páginas, $ 339 en papel y $ 199 el libro electrónico).

Muchos de los primeros equipos argentinos se formaron a fines del siglo XIX, junto con clubes que hacían de lugar privilegiado para la recreación. También aparecieron los colegios llenos de jugadores ingleses, con Alumni como el caso más emblemático: fundado en 1898, ganó 10 de los 12 torneos disputados entre 1900 y 1911.

Alumni vs. Porteño: el último partido del club de origen inglés, en 1911, en Gimnasia y Esgrima, en el que ganó 1-0 para quedarse con su décimo título | Creative Commons

 

Inglaterra es para Argentina la rivalidad, el odio profundo de los hinchas nuestros. A Verón y Ardiles las hinchadas contrarias les cantaban ‘el que no salta es un inglés’. Argentina es para Inglaterra algo parecido, pero más tranquilo. A nivel de hinchadas, como algo grupal, puede aflorar ese odio. Pero ellos son los que están recibiendo a nuestros futbolistas y eso atempera mucho la cosa. Y muchos son idolatrados: los admiran y respetan muchísimos”, cuenta Gallo.

La expulsión de Antonio Rattin, en el Mundial de Inglaterra 1966: hito de la rivalidad | AP

 

Nacido en Argentina pero criado en Inglaterra mientras sus padres Ezequiel (también historiador) y Francis Korn (antropóloga) hacían sus doctorados a fines de los 60, Gallo juntaba datos y hacía estadísticas de los partidos de la liga inglesa.

Entre ese gusto por la Premier League que hay entre los futboleros argentinos, el amor de los hinchas ingleses por figuras como Tevez y Agüero y la gran rivalidad histórica, el autor repasa algunas ideas de su libro para entender una parte de la relación entre los 2 países.

Continuar leyendo

Eugenia Unger: el Museo del Holocausto, el Bat Mitzvah y el consejo “Genia” a Macri

Publicado en Clarín

Eugenia Unger: el Museo del Holocausto, el Bat Mitzvah y el consejo

Eugenia Unger siempre cuenta que a los 20, cuando se liberó de los nazis, pesaba sólo 27 kilos. Después de pasar por el gueto de Varsovia y 5 campos de concentración, desde 1945 vivió como refugiada en Italia: vagando, de un lugar a otro, sin nada.

Luego conoció a David Unger, uno de los rebeldes del barrio judío de la capital polaca. Con él viajó a la Argentina en 1949, de manera clandestina.

Eugenia Unger: el Museo del Holocausto, el Bat Mitzvah y el consejo

Eugenia Unger, recién llegada a Buenos Aires | Lucía Merle

Se casaron y tuvieron 2 hijos. El primero, Néstor, nació en Europa, es médico y vive en los Estados Unidos. El segundo, Leonardo, nació y vive Buenos Aires, y también es médico. “Genia” tiene 6 nietos (Ilan, Roni y Ezequiel, hijos de Néstor; Adrián, Melisa y Samanta, hijos de Leonardo) y 3 bisnietos (Matías, Sofía y Olivia, todos hijos de Samanta).
Continuar leyendo

Eugenia Unger: qué sentidos tiene sobrevivir a los nazis

Publicado en Clarín

Eugenia Unger: qué sentidos tiene sobrevivir a los nazis

OLFATO

“El olor más asqueroso que sentí en mi vida fue en Auschwitz, cuando iba a trabajar a Birkenau. Carne humana quemada. Nunca se me fue de las fosas nasales.”

Eugenia Rotsztejn de Unger tiene 91 años, vive en Buenos Aires y dice que si hubiese sabido lo que le esperaba, se habría suicidado.

Antes de la Segunda Guerra Mundial tenía padre, madre y tres hermanos. Para 1945 ya había perdido a toda su familia en los campos de exterminio nazis. Ella sobrevivió al Holocausto, deambuló 3 años como refugiada y finalmente emigró a la Argentina para comenzar una nueva vida a la que tuvo que buscarle sentidos.

Nacida en 1926 en una familia judía, “Genia” (así la apodan) quedó atrapada en el gueto de Varsovia a los 14 años, apenas la invasión nazi tomó Polonia. La hija del dueño del matadero más importante de la capital pasó a ser un número: 48.914. ​Estuvo en los campos de concentración Majdanek y Auschwitz en Polonia y Ravensbrück, Retzow y Malchow en Alemania.

Eugenia Unger: qué sentidos tiene sobrevivir a los nazis

Eugenia Unger: 48.914, el número de prisionera que le hicieron en Auschwitz | Lucía Merle

─Es un recuerdo que tengo que contar, para que todo eso no se repita ─le dice Eugenia a Clarín para conmemorar hoy, 27 de Nisán de 5777 en el calendario hebreo, Yom HaShoah: el día del recuerdo del Holocausto en el Estado de Israel.

Continuar leyendo

Gustar, ganar y gobernar: la política en tiempos de redes sociales

Publicado en Clarín

Gustar, ganar y gobernar: la política en tiempos de redes sociales

En 2015 Mauricio Macri logró llegar a la presidencia de Argentina. La polarización, el poco apoyo de la expresidenta Cristina Kirchner a Daniel Scioli y un clima de fin de ciclo surgieron en aquel noviembre como las principales razones de la victoria. Pero un factor que pocos tenían en cuenta como determinante apareció luego de las elecciones: Macri fue ese año el presidente más popular de Facebook.

El dato lo arrojó Burson-Marsteller, una de las agencias de comunicación más grandes del mundo, y daba una pauta de la fuerza que habían tenido las redes sociales a la hora de construir la imagen de Macri, y cómo eso influyó en las urnas.

Gustar, ganar y gobernar: la política en tiempos de redes sociales

Debate presidencial 2015: Macri y Scioli se enfrentaron en la TV y tuvieron una alta interacción en redes sociales | Maxi Failla

Entre aquellas discusiones a muerte en la plaza de la Grecia antigua (el ágora, caso predilecto de quienes estudian estos fenómenos) y ese 2015 se dieron muchas transformaciones. Es eso lo que Gustar, ganar y gobernar (editorial Aguilar, 192 páginas, 249 pesos) explora en torno a cómo las nuevas tecnologías cambiaron las formas de hacer política. Y de convencer a los votantes.

Argentina tiene el mayor porcentaje de población que usa internet en América Latina. Es un 80%, que se suma a otro dato clave: sus habitantes están entre los que pasan más tiempo en las redes sociales en el mundo.

“Pensemos en el hecho de que la red social más utilizada del mundo, Facebook, alcanzó este año un total de 1.860 millones de usuarios activos, mientras que Twitter superó los 310 millones, y con tan solo cuatro años de vida Instagram acaba de anunciar los 500 millones de usuarios. Internet logró conectar y hacer dialogar a más de 3.500 millones de personas”, dice a Clarín Gonzalo Arias, sociólogo, y autor del libro.

¿De qué manera se transformó la esfera pública con la tiranía del “Me gusta”? ¿Cómo se sostiene un candidato que promete pobreza cero, cuando todos saben que esa meta es imposible? ¿Qué lugar ocupan los consultores, “gurúes” de las encuestas (que suelen equivocarse)? La comunicación política en el siglo XXI tiene sus vericuetos, y estudiarla ayuda a comprender, al menos de forma parcial, por qué se vota lo que se vota.

Continuar leyendo